Raices de la Cybernessia
3/12/08
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Etiquetas: cybernessia
Mitologia Nuclear
12/02/08
Que otra forma de empezar la noche sino saludando a las estrellas. A la tierra. El Astro magno se eleva raudo sobre las cabezas humanas. Conjuros se vierten en sus particulas de energia, hechizos solares que hacen de la vida lo que hace el shaman con sus cantos. Las memorias ancestrales migran en las cocinas de todas las abuelitas del mundo, en los campos y bosques de toda la tierra. Respiramos el universo y osamos negarlo al simplificarlo como simples moleculas.
El horizonte nunca dejara de aparecer para el ser humano. Somos un virus demasiado contagioso, y tenemos asolada una tierra que no nos pertenece. Nuestros simbolos y nuestros codigos se apoderaron del mundo y de nosotros dentro. Sobreviviremos al apocalipsis que estamos conjurando, pero no sobrevivira el paraiso que habitamos. Y que por alguna extraña y primigenia perversion, cada siembra humana destruye en una ciclica maldicion de nefasto dolor y muerte.
No hemos aprehendido de las antiguas historias. Las historias de los diluvios que en todas las mitologias del planeta señalan que hubo una edad dorada preterita, que fue destruida por los seres que habitan en el cielo. Quizas se referian a las bombas atomicas que cuelgan en la atmosfera. Apuntando el corazon de nuestra historia, y la piel del planeta.
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¿Qué significa Cybernessia?
15/01/08
CYbernessia -Proceso de interconexión hombre-maquina a nivel subconsciente.
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El enigma de lo digital
8/10/07
Presiento que el mundo se esta dirigiendo a un puerto donde las ideas mentales serán sustituidas por simulacros digitalizados, independientes de la existencia humana, liberados de la carne y el espíritu que algunos creen tener insuflado en su organismo mediante vías extra sensoriales. Una metáfora marina que subyace bajo el profundo y desconocido universo de lo cibernético, donde el tiempo y espacio están acelerados, y donde nuestra identidad, como el barco aquel que se guiaba por las estrellas enigmáticas hacia la vida entre otros de la tierra firme, zarpa frenéticamente hacia rumbos inimaginados, climas impredecibles , abismos sin medida y tierras indómitas.
Nos dirigimos como sociedad humana globalizada (quienes navegan cómodamente en la realidad y quienes sufren el simulacro vital despiadado en la contemporaneidad), hacia una descomposición irremontable de lo colectivo. La realidad perceptible cada vez pierde mas sustancia, textura, e inclina irreversiblemente el atractivo de lo experimentable hacia otras latitudes en un vasto mar no cartografiado, ni menos explorado hasta sus más recónditos confines. No hay coordenadas del ciberespacio, ni menos puntos enlazados por GPS o imágenes precisas de la totalidad de la virtualidad disponibles en Google o Fotologs. Es un espacio, si podemos llamar así a los átomos y cuantos donde los bytes se alojan y donde la complejidad emerge con una furia precámbrica que la tierra solo conoció en la primera explosión multicelular, aquella que dejó a la vida orgánica dotada de la inmortalidad de la semiosis ilimitada. En ciertas condiciones. Pero siempre a través de la crisis y la multiplicación de lo complejo.
El ciberespacio y las dimensiones subjetivas emergentes, así como los horizontes físicos y desterritorializaciones y acercamientos; representan entonces un mar profundo donde nuestra identidad como especie, que está intrincadamente constituida por la consciencia y por el cuerpo; puede verse diluida, mezclada, agitada, re mezclada, adelgazada, simplificada, hasta convertirse en un color básico, de entre muchos otros colores desconocidos utilizados en la paleta que cubrirá un lienzo en movimiento que todavía no ha sido manufacturado, ni menos trazados en el símbolos ni significados que atribuimos al arte, al ocio, al encierro en el cuerpo y la inmovilidad de la lejanía del otro. Cada ordenador, cada conexión, cada nodo y cada red que se expande vertiginosamente es un crecimiento salvaje de subjetividades, así como también nuevos espacios y dimensiones que se autogeneran, auto-sustentando al ciberespacio, sirviendo de soporte para la temida apropiación del lenguaje de las facultades humanas por parte de maquinas sin sentimientos ni reproches, haciéndonos esclavos de metarelatos impuestos y falseados, de leyes fragmentadas, que como simbólicas bombas de racimo que explotan cada tanto, y que en su latencia silenciosa son mas peligrosas que en su efecto inmediato.
Y cumplen en su propósito más perverso; nos distraen de la dura realidad física sociocultural, esa donde todavía el poder depende de parentescos y relaciones mercantiles verticalizadas. Algunos podrían incluso argumentar que este simulacro de lo real que se está digitalizando, ha sido diseñado y ejecutado como una forma de disciplinar la diferencia, apaciguar la subjetividad y desvincular las unicidades que sobreviven al acoplamiento con la virtualidad.
Estos mismos inquietos podrían pesquisar el avance de las ciencias, de la mano con el de la tecnología, y encontrar signos catastróficos de ambiciones ajenas a este campo del conocimiento, dirigiendo los avances, premiando ciertos logros e incentivando algunos alcances que precisamente favorecen sus industrias, y les llenan sus bolsillos, y nos dejan al resto prisioneros de sus caprichos, con nuestro silencio como aval de su obscenidad, nuestra energía y cuerpo como productor de su lujo, y nuestros ojos y sentidos espectadores del teatro que ellos construyen para mantenernos en cautiverio, en deuda, en shock. Fracturados en lo colectivo, intentan asustarnos y convencernos del totalitarismo de lo cibernético, de la necesidad de actualizarse, de integrarse, de acortar la brecha digital y alfabetizarnos digitalmente en sus terminos. En ciertos parámetros, en ciertas modas, en ciertas tendencias, en claros territorios y en afanadas conceptualizaciones.
Esta nueva cuchilla de Occam de rasgos cibernéticos pone en entredicho la magnificencia de la modernidad, y en sus narices presenta vías de escape y marginalidad que no pueden ser clasificadas; de hecho, lo cibernético como un fenómeno social surge a través de la misma necesidad de control que define su origen, la emergencia del aspecto colectivo de lo digital como una detonación de la subjetividad global que en el camino ha generado la tecnología y las nuevas ideologías/afinidades digitales, comunidades virtuales, contenidos y significaciones byticas. En su arrastre modifican y abren la selva de lo digital. Solo hacen camino y el resto nos montamos de la primigenia onda creativa que arrasa con los indicadores comerciales, que materializa mercados donde antes fue la idea que vino a desestabilizar los cimientos de lo establecido, y que producto de la presión mercantil de la realidad física de fines de los noventa dio paso al rio que no podía ser contenido. La web 2.0 se ha autogenerado en las miles de motivaciones y actividades, en millones de blogs y comunidades de intercambio de información, en los grupos de noticias, en los foros y boards de innumerables temas y perspectivas. El simulacro cobro vida, y las distancias que como agujeros en el espacio-tiempo terminaron constituyendo túneles comunicantes. La centralización y la fascinación por lo on-line dieron el paso a la comunicación como una necesidad enfermiza de estar presentes, conectados, en esta realidad digitalizada que salto del anonimato, y mediante la sacralización de la imagen y la plataforma multimedia, dio el paso a la identidad expuesta, a la identidad aglomerada en las multitudes cibernéticas que caracterizan al proceso de la sociedad de la digitalización así como la realidad vigente de la sacralización de lo publico como un indicador de masividad, de masa critica, la radioactividad de lo subjetivo.
Es en este contexto, digital y físico, dual en su disposición social, es donde es necesario dirigir el barco, el ser, hacia un lugar seguro, y donde la libertad sea infringida mínimamente, donde no duela respirar ni la muerte sea un chantaje insalvable. Es necesario apropiarse de símbolos e imágenes que operen como un puente entre los infinitos mundos de lo cibernético, y esencialmente con nuestra identidad física, aquella que se ve discriminada por condiciones ajenas al desarrollo y constitución de los sujetos, producto de las fuerzas históricas. Asumir la realidad y complejidad de un novísimo universo cibernético que aglutina y esta formado de todos los descubrimientos y avances que han decantado en la actual sociedad global. Y por eso es necesario liberarse del peso de las clases, razas, géneros, tendencias, perspectivas, con las que las elites desde las sombras configuran la realidad y desarticulan los propósitos colectivos dirigidos a las ideas de comunidad. La invisibilización, y el ensombrecimiento de acciones y significados libres de la maldad y crueldad de la maquina de dominación, y utilizar el ciberespacio como un nicho ecológico sintético de la personalidad, un lugar de pertenencia y solidaridad, una trinchera en la guerra que el silencio cubre con su manto radial, y salir del monopolio rígido de las verdades impuestas, y de la jabonosa multiplicidad/subjetividad/relatividad que la postmodernidad entrampo a modo de chantaje de lo real encargado desde la impotencia e indolencia académica. Asumir y reafirmar una especie de identidad digital que actúe como vínculo hacia el mundo de lo digital, hacia estas tierras indómitas. Utilizar su arma más poderosa en su contra, el apetecido control global, como un dispositivo de destrucción masiva de la realidad alienante diseñada para contener la explosión de la diversidad. Es por eso que me asumo como un ente digital, virtual, asumo mi identidad y expreso mi rechazo hacia la maldad global, esa que nos encierra en su jodida inactividad hacia el otro que no es parecido a nosotros, y nos sume en los círculos viciosos de lo cómodo y conocido, adictos a lo insólito, estupefactos de la vanguardia, deseosos de la exclusividad y el lujo inútil. Asumo una identidad que tiene la suficiente fuerza para despegar del sistema global egotico y manipulo el timón hacia un puerto desconocido pero soñado. No al puerto USB que nos quieren implantar al sistema nervioso central, sino hacia aquel lugar donde el tesoro del enigma de lo desconocido espera por nosotros.
No tengo apellidos ni genealogía cibernética, ni tribus, ni asociaciones, solo lo que dicta la replicancia y la acción concreta en cualquier parte de la dualidad físico/digital que por el momento asoma como el nuevo mundo, el excitante nuevo multiverso de lo cibernético, donde las fronteras y los limites solo son retazos de un borrador que para nada es definitivo. Soy gabrielcraft, y elijo la ruta de la lucha a muerte con lo establecido como real, bueno y sofisticado. Elijo ser un humano, me escindo y desprendo de lo impuesto, e ignoro lo que otros quieren que lo humano signifique…..…………….y amo la libertad como la única salida.
“El que hizo una puerta y un cerrojo, también hizo la llave"
Proverbio Sufí
Publicado por gabrielcraft en 9:59 PM 1 comentarios
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